Materia prima
Seleccionamos cuidadosamente cada ingrediente, desde harinas de calidad hasta chocolates artesanales y huevos frescos, para garantizar que cada cookie tenga el sabor, la textura y la autenticidad que nos representa.
Ingredientes de
Gran calidad
Nueces de California seleccionadas
Tradición y sabor en cada bocado
Las nueces que utilizamos revelan una intensidad terrosa y una textura envolvente, añadiendo profundidad y calidez a cada bocado con un toque clásico y atemporal.
Chocolate blanco belga premium
La suavidad hecha placer
Optamos por un chocolate blanco de gran calidad, con notas cremosas y un dulzor sutil que envuelve el paladar en una suavidad irresistible y elegante.
Almendras Marcona de calidad superior
Un clásico que nunca falla
Nuestras almendras, cuidadosamente elegidas, destacan por su equilibrio perfecto entre dulzura natural y firmeza, brindando una experiencia sensorial rica y sofisticada.
Pistachos del Mediterráneo seleccionados
El alma verde de nuestras creaciones
Seleccionamos los mejores pistachos por su sabor delicadamente tostado y su textura crujiente, que aportan un carácter refinado y un toque de distinción a cada creación.
Chocolate francés premium
Elegimos un chocolate de alta gama por su suavidad extraordinaria y su perfil sofisticado, capaz de ofrecer capas de sabor profundo y un final aterciopelado que eleva cada bocado a una experiencia de auténtico lujo.
Dominio de la emulsión.
El verdadero lujo, en sabor y textura, nace del dominio de las emulsiones. Ya se trate de nuestras cremas de frutos secos artesanales, ganaches sedosos o reducciones de fruta, utilizamos agitación controlada y precisión térmica para lograr untables ultra suaves y llenos de sabor. Sin atajos, sin separación, solo lujo puro y aterciopelado.
Sin atajos. Nunca.
Algunas marcas toman atajos—nosotros elegimos el camino largo. Todo hecho a mano y desde cero: nuestras mermeladas se cocinan a fuego lento, nuestras cremas de frutos secos se muelen en piedra, nuestro chocolate se pica a mano. Sin estabilizantes industriales, sin sabores artificiales, sin atajos producidos en masa—solo perfección sin concesiones. ¿De supermercado? Ni lo sueñes.